Nueve verdades y una mentira

Hace poco tiempo en redes sociales comenzó una tendencia en donde se mostraba una lista de nueve verdades y una mentira y los amigos trataban de adivinar justamente cuál de estas afirmaciones no era verdad. Usaré esta moda como una especie de confesionario de mi vida como papá. Sé que no me van a juzgar ya que estoy seguro que muchos de ustedes ya hicieron muchas de las cosas que voy a contar a continuación…

 

Uno Ya le di de comer a mi hija alguna de las frutas y verduras de las que el pediatra aun no había liberado, por ejemplo, acepto la culpa de que ella sea fanática del limón.

 

Dos En alguna ocasión, ya me aventé un gas y tuve la brillante idea de echarle la culpa a mi hija…  lógicamente nunca he podido engañar a mamãemexicana.

 

Tres Una vez… ok, varias veces, he usado de pretexto a mi hija para no asistir a algún evento, en estos últimos meses ha sido más frecuente.

 

Cuatro ¿Alguna vez han hablado con sus bebes como si ellos entendieran todo lo que dicen? Yo si. Desde sus primeros meses mi hija es una experta guarda secretos.

 

Cinco Ante la pregunta ¿Amor, ya le cambiaste el pañal a tu hija? confieso que en alguna ocasión he contestado que si cuando en realidad lo había olvidado por completo… ¡discúlpame amor!

 

Seis He comprado muchos juguetes para mi hija pensando más en mis gustos que en los de ella. Una prueba es la colección de peluches de personajes históricos que crece cada mes (Karl Marx es su favorito).

 

Siete Me he dormido primero intentando hacerla dormir.

 

Ocho Infelizmente he despertado muchas veces a mi hija, cerrando con mucha fuerza la puerta, pateando cosas sin ver, gritando o cantando, hasta con alguna flatulencia. Lo más difícil de esa situación es ver la cara de mi esposa queriéndome asesinar.

 

Nueve En algún arrebato (berrinche) de mi hija, ya le hice burla consiguiendo que llorara aún más fuerte. Por supuesto después de eso recibí mi respectivo regaño.

 

Diez Inicialmente no quería que mi hija usara moños más grandes que su cabecita. Con el tiempo me acostumbré a los elogios que la familia y los amigos hacían referente a aquellos moños que la mamá compraba. Ahora llego a casa con bolsas llenas de moños de colores.

 

¿Algún papá que se haya sentido identificado?

 

Miguel – papaimexicano

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