Papai Urbano – “Papás por el mundo” #41

El nacimiento de un PAPÁ

 

Parece que fue ayer que mi historia como padre estaba empezando. En un jueves típico en Sao Paulo, llegué del trabajo, me arreglé y fui al gimnacio. Las clases de jueves eran súper pesadas y salimos de la clase con adrenalina a todo lo que daba. En aquel día, mi esposa (Tha) no quiso ir a la clase y optó por quedarse en casa. En ningún momento sospeché nada. Teníamos algunos meses intentando embarazarnos y cada mes que pasaba era un dolor que sentíamos cuando el “positivo” no aparecía en la prueba de farmacia.

 

Así que llegué del gimnasio, nuestro departamento ya estaba con otro olor, otro color y todo decorado con la sorpresa que estaba por venir. En la sala, di un beso en mi esposa, miré la decoración en la mesa pero, como la adrenalina estaba a mil, acabé ni observando que en el espejo estaba escrito que nuestro milagro había llegado.

 

En unos segundos sentí el mundo parar mis piernas, quedarme en shock y mi corazón entrar en una arritimia desenfrenada. Todas esas sensaciones eran amor; era la certeza de que mi vida se estaba volviendo completa y fue en aquel momento que me volví padre: padre del pequeño Noah.

 

Thiago Couto

Instagram: @papaiurbano

YouTube: Papai Urbano (youtu.be/Din4arYcqME)

Brasil

 

Texto original

O nascimento de um PAI

Parece que foi ontem que minha história como pai estava começando. Em uma quinta feira típica paulistana, cheguei do trabalho, me arrumei e fui para a academia. As aulas de quinta-feira eram super pesadas e saiamos da aula com adrenalina no topo. Naquele dia, a minha esposa (Tha) não quis ir à aula e optou por ficar em casa. Em nenhum momento descofiei de nada. Estávamos a alguns meses tentando engravidar e a cada mês que se passava era uma dorzinha que sentiamos quando o “positivo” não aparecia no teste de farmácia.

Assim que cheguei da academia, nosso apartamento já estava com outro cheiro, outra cor e todo decorado com a surpresa que estava por vir. Entrei pela sala, dei um beijo em minha esposa, olhei a decoração na mesa mas, como a adrenalina estava a mil, acabei nem reparando que no espelho estava escrito que nosso milagre chegou.

Em alguns segundos senti o mundo parar minhas pernas, ficarem moles e meu coração entrar em uma aritimia desenfreada. Todas aquelas sensações eram amor; era a certeza de que minha vida estava se tornando completa e foi naquele momento que me tornei pai: pai do pequeno Noah.

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