Proyecto “Papás por el mundo” – #10 Eduardo Benon

Tener o no tener hijos… ¡esa no es la cuestión!

 

Mi paternidad no fue planeada, ninguna de las tres, y agradezco mucho por eso, pues así no me programé, no me etiqueté con nada y mucho menos creé expectativas sobre cómo sería ese nuevo mundo, sólo lo viví y lo sigo viviendo.

 

Cuando descubrimos que vamos a ser papás todo se convierte en un torbellino. Mi caso no fue diferente, empezando con la desesperación de tan sólo tener 22 años, cursando la facultad, novio y planeando varios viajes (así es, me encanta viajar). Esa mezcla de inseguridad y recelo es totalmente suprimida cuando entiendes lo que está por venir, y no hablando sólo de la parte biológica, mucho más allá, la parte de transformación social.

 

¿Entonces por dónde comenzar con todos esos cambios? Yo te lo digo… Tomando al toro por los cuernos, ¡inmersión! Desde los asuntos dirigidos a la gestante (por supuesto el papá también se embaraza), parto, lactancia, primeros cuidados, desarrollo y claro la educación de los hijos.

 

Al poco tiempo te cae el veinte, las ideales van organizándose y podemos imaginar lo que es ser papá y saber la dimensión de ese nuevo sentimiento que nace. Durante la paternidad vas a redescubrir y entender, o mejor dicho, a percibir que las pequeñas cosas son realmente gigantescas, como por ejemplo, escuchar el corazón del bebé latiendo en la primera ecografía (lloré en todas y principalmente en el parto).

 

No estoy diciendo que en la paternidad son solamente cosas maravillosas y que en ningún momento te vas a cuestionar si no era mejor haber tirado todo por la borda, somos humanos y ese sentimiento es, a mi parecer, totalmente aceptable. Son innumerables los desafíos, las renuncias y superaciones que al principio tienes obligadamente que hacer porque sabes que esa criaturita es tu responsabilidad, y ahí viene la parte mágica: cuando crees que el pequeño depende de ti, oh mi amigo… ¡es lo contrario! tú eres quien va a empezar a depender más de cosechar y distribuir cariño, atención y ¡amor!

 

Esta es la magia, aún ante las dificultades, saber que todo se vuelve irrelevante, pues cada adaptación hecha en esta nueva vida valdrá la pena cuando se recibe un abrazo tan pequeñito y al mismo tiempo tan gigante, y oír a un pequeño llamándote papá ¡es el mejor sentimiento del mundo!

 

Si no existe definición para la palabra amor, tener, criar y vivir un hijo es la demostración más práctica y más gratificante de esa palabra que puede existir.

 

(Padre que ayuda, paternidad activa, participativa o colaborativa, eso es redundancia, pues si usted no hace nada de eso, ni papá merece ser llamado)

 

Eduardo Benon, padre de 3, brasileño, 30 años

Instagram: @3abordobr

 

 

Texto original

Filhos, ter ou não ter… essa não é a questão!

A minha paternidade não foi planejada , nenhuma das 3, e agradeço muito por isso, pois assim, não me programei, não me rotulei e muito menos criei expectativas sobre como seria esse novo mundo, apenas vivi e continuo vivendo.

Quando se descobre que seremos pai é um turbilhão, no meu caso, começando com o desespero de ter 22 anos, cursando faculdade, namorando e planejando várias viagens e show para se fazer. Aquele misto de insegurança e receio é totalmente suprimido quando você entende o que está por vir, e não to falando somente da parte biológica, muito além disso, a parte social de transformação.

Por onde começar  então essas mudanças?! Te digo, pulando de cabeção, imersão ! Desde assuntos voltados para gestante , aliás o pai também fica grávido, parto, amamentação, primeiros cuidados, desenvolvimento e claro criação.

Aos poucos a ficha vai caindo as ideais se organizando e a podemos imaginar o que é ser pai e saber a dimensão desse novo sentimento que irá brotar. Durante a paternidade você vai se redescobrindo e entendendo , ou melhor, percebendo que algo simples é gigante, como por exemplo escutar o coração do bebê batendo na 1ª ecografia (eu chorei em todas e principalmente no parto).

Não estou dizendo que a paternidade é somente maravilhas e que nenhum momento você vai se questionar se não era melhor não ter acontecido, somos humanos é isso é totalmente aceitável.. São inúmeros desafios, renúncias e superações que no começo você tem que se obrigar a fazer, porque sabe que aquela criaturinha é sua responsabilidade, e aí vem a parte mágica: quando se acha que ela depende de você, meu amigo é o contrário, você é quem vai começar a ficar mais dependente de acolher e distribuir carinho, atenção e amor!!

Essa é a magia, mesmo diante de dificuldades, saber que tudo se torna irrelevante, pois cada adaptação feita nessa nova vida valerá a pena quando se recebe uma abraço tão pequenino e ao mesmo tempo gigante, e ouvir uma criação te chamando de Pai/Papai é o melhor sentimento do mundo!

Se não existe definição para amor ter, criar e vivenciar um filho é a demonstração prática e mais gratificante que pode existir.

(Pai que ajuda, paternidade ativa, participativa ou colaborativa, isso é redundância, pois se você não faz nada disso, nem de pai merece ser chamado)

Eduardo Benon, pai de 3, brasileiro , 30 anos.

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