Proyecto “Papás por el mundo” – #25 Cristiano Geiger

Papaimexicano me pidió que escribiera algunas palabras sobre el significado que tiene la palabra “paternidad” para mí. De pronto quedé muy feliz con la invitación del pana y acepté. Pasados ​​algunos días todavía no me había detenido para escribir. Si fuera en otros tiempos habría escrito el mismo día, pero los días hoy son intensos. Las cosas suceden todas juntas, al mismo tiempo y no son pocas las novedades. Si cerramos los ojos por un pequeño instante podemos dejar pasar inadvertidamente alguna evolución o crecimiento de nuestros hijos. Ellos no requieren una parte de nuestro tiempo, pasan a exigir todo nuestro tiempo. Pues ahora todo gira en torno a esos pequeños seres.

 

Para mí, paternidad es eso: aprender a no cerrar los ojos y a percibir la belleza en las pequeñas cosas. Aprender a admirar cada nuevo descubrimiento que nuestros pequeños hacen y vibrar con cada iniciativa que ellos tienen.

 

No sé quién aprende más: si el niño que está en desarrollo o si somos nosotros los padres que también estamos en desarrollo. No nacemos siendo padres, yo no nací papá. Estoy aprendiendo y siendo mejor con el tiempo. Creo que crecemos a la par con el niño que se está desarrollando ante nosotros. Aprendemos junto con ellos.

 

Ser padre es ser el ejemplo. Es impresionante cómo podemos influenciar esa mente tan pequeña y al mismo tiempo ver en ellas una personalidad completamente diferente del padre y la madre. Y esa personalidad quiere aflorar y quiere dominar todo en la casa.

 

 

Me gusta ver cómo Timoteo aprendió a disfrutar la música que escucha papá, andar en bicicleta, cocinar con mamá, lavar la vajilla (bueno, desordenar los platos intentando ayudarme a sacarlos)… pero también me gusta observar su personalidad formándose, como él nos responde a las preguntas, las preguntas que nos hace. Es un nuevo mundo que se abre frente a nosotros. Y es un mundo que necesita todo nuestro cuidado.

 

Ser padre cambió mi vida y cambió la forma de ver las cosas y la gente. Las circunstancias del día a día parecen ahora tener más propósito y significado. En la fuerza de voluntad de encarar un día de trabajo sea en la nostalgia de volver a casa al final del día. La paternidad abrió un mundo nuevo dentro de la propia casa.

 

Cristiano Geiger

Instagram: @crisgeiger

Brasil

 

Texto original:

O papai Mexicano pediu que eu escrevesse algumas palavras sobre paternidade. De pronto fiquei muito feliz com o convite do Pana e aceitei. Passados alguns dias ainda não havia parado para escrever nada. Se fosse em outros tempos teria escrito no mesmo dia, mas os dias hoje são intensos. As coisas acontecem todas juntas, ao mesmo tempo e não são poucas as novidades, todos os dias. Se fecharmos os olhos por um pequeno instante podemos deixar passar despercebida alguma evolução ou crescimento de nossos filhos. Eles não exigem uma parte do nosso tempo. Passam a exigir todo o nosso tempo. Pois agora tudo gira em torno dos pequenos seres.

Para mim, paternidade é isso: aprender a não fechar os olhos e aprender a perceber a beleza nas pequenas coisas. Aprender a admirar cada nova descoberta que nossos pequenos fazem e vibrar com cada iniciativa que eles tem.

Não sei quem aprende mais: se a criança que está em desenvolvimento ou se os pais que estão em desenvolvimento. A gente não nasce pai, eu não nasci pai. Estou aprendendo e aperfeiçoando. Acredito que a gente cresce junto com a criança que está crescendo na nossa frente. Aprendemos junto com eles.

Ser pai é ser exemplo. É impressionante como podemos influenciar aquela mente tão pequena e ao mesmo tempo ver nelas uma personalidade completamente diferente do pai e da mãe. E essa personalidade quer aflorar e quer dominar tudo na casa.

Gosto de ver como o Timóteo aprendeu a gostar de ouvir discos com o papai, andar de bicicleta, cozinhar pra mamãe, lavar a louça (bagunçar)… Mas também gosto de observar a personalidade dele se formando, como ele nos responde as perguntas, as perguntas que ele nos faz. É um novo mundo que se abre em nossa frente. E é um mundo que precisa de todo o nosso cuidado.

Ser pai mudou a minha vida e mudou a forma de enxergar as coisas e as pessoas. As circunstâncias do dia a dia parecem agora terem mais propósito e significado. Seja na força de vontade de encarar um dia de trabalho seja na saudade de voltar pra casa no final do dia. A paternidade abriu um mundo novo dentro da própria casa.

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