Recomendaciones al iniciar el esquema de alimentación complementaria

La infancia es la mejor etapa de la vida para enseñar y fomentar los buenos hábitos y uno de los más importantes es el de la alimentación.

 

Lo que se aprende en esta etapa perdurará a lo lago de su vida.

 

Un ser humano con hábitos de alimentación sana y natural tiene grandes probabilidades de ser un adulto sano. El iniciar el esquema de alimentación complementaria no significa que se dejará de dar leche materna o fórmula láctea al lactante, significa que se complementará la alimentación, se sumaran los alimentos para satisfacerlos requerimientos nutricionales del lactante.

 

Al iniciar esta etapa debemos considerar que la aceptación y el apetito varían en cada lactante por diferentes factores (horarios, edad, actividad, forma de preparación, consumo de cantidad de fórmula láctea, etc.)

 

Los alimentos deben prepararse y administrarse en condiciones seguras, es decir, reduciendo al mínimo el riesgo de contaminación por microorganismos patológicos. Además deben administrarse de forma apropiada, lo cual significa que deben tener una textura adecuada para la edad del niño y administrarse de forma que respondan a su demanda.

 

La alimentación del niño pequeño requiere cuidados y estimulación activa, que su cuidador responda a los signos de hambre que manifieste el niño y que lo estimule para que coma. A esto se le llama alimentación activa.

 

La aceptación de los alimentos está directamente relacionada con la frecuencia y la variedad con que se les presenten al lactante, toda vez que se estimula su contacto al observar los colores, formas, sabores, olores y texturas, principalmente de las verduras y las frutas los cuales contienen un gran aporte de vitaminas y minerales, que la mejor forma de obtenerlos es mediante la alimentación, por lo que se recomienda incluirlos de forma natural en los servicios de desayuno, comida, cena y colación del lactante todos los días.

 

Una sana alimentación y el fomento a los hábitos alimenticios inician con el desayuno diario el cual debe aportar los nutrientes y requerimientos energéticos necesarios de acuerdo a la edad del lactante para mantener un buen crecimiento y desarrollo procurando incluir la variedad de alimentos que de acuerdo a su edad ya puede ingerir. Los servicios de alimentación desayuno, comida y cena deben aportar:

 

Hidratos de carbono

Los encontramos en los cereales y sus productos derivados como maíz, trigo, arroz, avena, amaranto, pan, tortilla, galletas integrales, etc.

Las frutas y verduras son importantes fuentes de hidratos de carbono, vitaminas, minerales y fibra.

 

Proteínas

Las encontramos en los productos de origen animal, como la carne de res, ternera, pollo, cerdo, pescado, huevo, leche y derivados de la leche. Las proteínas de origen vegetal las encontramos en las leguminosas como los frijoles, habas, lentejas, alubias, garbanzos entre otros.

 

Lípidos/Grasas

De origen vegetal: aceite de girasol, de pescado, aguacate, semillas y oleaginosas como nueces, cacahuates, almendras, avellanas, etc.

De origen animal: leche, crema, mantequilla, carnes.

 

Vitaminas y minerales

Los encontramos en diversos alimentos por ello se recomienda consumir la variedad de los mismos. Nuestro organismo no los sintetiza por ello tenemos que obtenerlos de los alimentos.

 

Recomendaciones generales:

 

  • Introducir un alimento nuevo durante dos o tres días hasta identificar que no causó alguna alergia o intolerancia y el bebé aceptó el sabor, posteriormente intentar con otro alimento.
  • Proporcionar diferentes alimentos para asegurar la variedad de nutrientes que está consumiendo y evitar deficiencias de alguno de ellos.
  • Asegurar el aporte de hierro y zinc, por lo que a partir de los 6 meses se recomienda consumir todos los días carne y otros alimentos de origen animal, así mismo, consumir vegetales y frutas con vitamina A.
  • Se puede proporcionar cereales o alimentos fortificados con vitaminas y minerales para asegurar el aporte adecuado de nutrimentos.
  • Se debe estar atento a las señales de hambre y saciedad del bebé.
  • Alimentar al bebé lentamente y con paciencia, motivar a que coma, pero no forzar la alimentación.
  • En caso de no aceptación de algún alimento, se debe ofrecer más de una vez cambiando de forma, la preparación, la presentación, etc., de acuerdo a la edad del lactante.
  • Se debe evitar las distracciones a la hora de comer si es que el bebé pierde interés rápidamente.
  • Los momentos de alimentación son periodos de aprendizaje y amor, se recomienda platicar y tener contacto visual con el bebé para promover un ambiente tranquilo.

 

Con esta información estoy segura que puedes iniciar esta aventura con tu hijo. Todo lo demás que suele decirse es complicar lo que no tiene más ciencia. Hay mucha tradición pasada de persona a persona en cuanto a cómo hacerlo que no tiene ninguna justificación.

 

Espero que estos consejos hagan de esos momentos tan especiales un paso agradable y que constituya la base de una alimentación saludable para tu bebé.

 

Dtta. Ma. del Socorro Medina Maya

Servicios de Nutrición Lactantes del Centro de Desarrollo Infantil (CENDI) Pemex, Junio 2017.

Norma Oficial Mexicana NOM 043-SSA2-2012. Servicios básicos de salud. Promoción y educación para la salud en materia alimentaria. Criterios para brindar orientación.

World Health Organization. 2009. Infant and young child feeding : model chapter for textbooks for medical students and allied health professionals.

 

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