¿Yo disfrazarme de princesa?

La paternidad es una de las tareas más desafiantes y maravillosas que un hombre puede tener. Mientras algunos se asustan, otros simplemente aceptamos el reto y lo hacemos lo más divertido posible.

 

Está bien visto que el papá se convierta en el temeroso lobo feroz mientras que la hija sea Caperucita roja o ser ese príncipe azul para nuestra pequeña Aurora de la Bella Durmiente, pero ver a papá de Blanca Nieves o vestido de Elsa jamás será aceptado. De entrada, la mamá descalificará toda clase de juegos con el papá vestido así comentando que el papá de una niña es la primera referencia del mundo masculino y modelo de como un hombre debe ser.

 

Hablando estos días con mi esposa, le confesé que, si un día mi hija me dijera: “papá, vamos a vestirnos de princesa para mi cumpleaños”, “¿me dejarías pintarte las uñas?”, “¿quiero peinarte con uno de mis moños?” o cualquier juego “de niñas” que a ella le ilusionara jugar conmigo, por supuesto le diría que sí, sin embargo, antes de que ella emitiera una sola palabra, me di cuenta que no le gustó en lo más mínimo la idea de verme con las uñas pintadas ni caracterizado de princesa y le pregunté cuál había sido el problema, a lo cual ella me respondió: “considero que mi hija no necesita que nosotros como papás la confundamos invirtiendo los roles que tenemos en la educación de ella, mismo en los juegos como en su aprendizaje. En este momento ella está formando una personalidad propia y lo mínimo que debemos hacer es no confundirla”.

 

Me quedé pensando en sus palabras un poco desilusionado, ya que muchas veces me encontré con fotos y artículos de papás jugando de esa manera con sus hijas, llegando a pensar: “caramba, ese sí que es un papá de verdad”.

 

Entiendo el punto de vista de mi esposa, sin embargo, considero que el tema tiene mucho que ver con aquellos prejuicios que nos ha impuesto la sociedad y que como papás y adultos que somos, tenemos que liberarnos, sobreponiendo siempre el amor por nuestros hijos. Es muy importante para un papá entender cuál es exactamente su miedo ¿homofobia? ¿reprobación social?, ¿a caso no vale la pena hacer cualquier cosa para ver a tu hija feliz? Incluso dejarte pintar una uña, jugar a la ceremonia del té o ser maquillado por ella hasta convertirte en payaso.

 

La masculinidad y la sensibilidad con los hijos sí pueden ir de la mano.

 

Miguel – papaimexicano

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